BENEFICIOS

  • Reducción de la grasa corporal dentro del mismo peso: Pérdida de peso centrándose en la pérdida de la grasa con el mantenimiento del músculo, con mejoras en la estética corporal.
  • Aumento de la densidad mineral ósea, aumentamos la producción de calcio debido a la contracción muscular, y con ello, aumento de la densidad mineral ósea, previniendo la aparición de la osteoporosis y reduciendo el nivel de posibilidad de caídas graves con roturas de cadera.
  • Mejora de la resistencia de los tejidos conectivos, es decir, cartílagos, tendones y ligamentos. Esto dará una mayor estabilidad e integración articular
  • El envejecimiento es la principal causa de la pérdida de la capacidad funcional del organismo, lo que depende de gran parte de la fuerza muscular. Es por ello, por lo que nuestra fuerza aumentará de manera funcional, mejorando nuestra calidad de vida y nuestro día a día, así como nuestra energía.
  • Mejor circulación de la sangre y por lo tanto, ayuda a combatir la celulitis y a tener las zonas rebeldes con menor grasa corporal y más tonificadas.
  • Mejora de la autoestima y salud mental. Este es uno de los aspectos claves para sentirse mejor con vosotras mismas y tener mayor fuerza y potencia en el aspecto personal y laboral.
  • Si piensas quedarte embarazada, estarás mucho mejor preparada para el parto ya que eso es todo un “entrenamiento”.

Como podéis comprobar, son enormes los beneficios tanto para la salud como a nivel estético, además de prevención de patologías oteo-articulares. La mujer debe entrenar la fuerza sin miedo para estar más sana y sentirse mejor tanto a nivel físico como psicológico, ya que somos muy exigentes con nuestra estética y más con los tiempos que corren (lleno de estrés y ansiedad), siendo la principal clave para mejorar nuestra salud con el ejercicio . Pero debemos ser conscientes de nuestras limitaciones biológicas y, ahora que has leído esto, sentirte más tranquila y aún darte más caña si no lo estabas haciendo por miedo.

Puedes entrenar intenso con los mismos ejercicios que usan los chicos, la diferencia está principalmente en que habrá unos ejercicios que debido a nuestras carencias, debemos de usar más y, por temas estéticos o por zonas “rebeldes”, también deberíamos trabajar más y otras no tanto, pero no por ello olvidarnos de que también debemos entrenarlas.

Además, otro consejo que podemos darte y uno de los más importantes, es que te pongas en manos de una persona que esté realmente cualificada y que tenga una buena base en fisiología y entrenamiento para que realmente entienda tus necesidades y sepa adaptar el entrenamiento ideal para ti.